Perspectivas sobre bienestar y productividad laboral
¿Te ha pasado que el pecho se pone tenso, la mente corre más rápido de lo que puedes seguirla y el móvil no para de vibrar? A veces el estrés no llega como un a...
Tienes demasiadas pestañas abiertas, pero no en el navegador, en la cabeza. Saltas de un chat a otro, te cuesta terminar una tarea, y el cuerpo lo delata: mandí...
Son las 3 a.m. Tienes el cuerpo rendido, pero la cabeza sigue encendida. El bebé por fin se duerme y, justo ahí, aparece el carrusel, “¿estará respirando bien?”...
Es tarde. Te metes en la cama con el cuerpo cansado, pero la cabeza sigue encendida. El pecho se siente apretado, la mandíbula está dura, y el dedo ya está scro...
Es de noche. Te metes en la cama con la idea de descansar, pero el pulgar ya está trabajando. Un vídeo, otro, luego una recomendación que “solo dura 3 minutos”....
Estás a punto de dormir y la cabeza se enciende como una sala llena de pantallas. O vas en el metro, hombros duros, mandíbula apretada, y el dedo ya está en mod...
La universidad puede sentirse como caminar con una mochila que nunca se vacía. Entre clases, trabajos, exámenes, transporte y la presión de “tener que poder con...
Empieza “normal”. Abres el correo, saltan pings del chat, tu agenda se llena de reuniones, y tu cabeza ya va dos pasos por delante del cuerpo. En algún punto, n...
Te acuestas y el silencio no llega. El pecho se siente tenso, la mandíbula aprieta, y la cabeza empieza a proyectar escenas del día como si fuera una pantalla s...
Te sientas frente a la pantalla, el móvil vibra, entra otro mensaje, y sin darte cuenta aprietas la mandíbula. El pecho se siente más estrecho y la mente empiez...
Termina una reunión y te das cuenta de que llevas los hombros pegados a las orejas. Llegas a casa con energía inquieta, como si el cuerpo quisiera correr y la m...
El día no pide permiso. Se acumulan notificaciones, conversaciones, pendientes. Y el cuerpo lo dice antes que la cabeza: pecho apretado, mandíbula dura, respira...
Sales de casa con prisa, miras el móvil, respondes un mensaje, piensas en la reunión, recuerdas algo pendiente, te late el pecho más rápido. Por fuera sigues, p...
Son las 11:43, ya has abierto el correo tres veces, te llega un mensaje “urgente” y el cuerpo se te adelanta. Hombros arriba, mandíbula apretada, el pecho como ...
Son las 16:30. La pantalla lleva horas encendida, el café ya no ayuda, y notas algo familiar: hombros arriba, mandíbula apretada, respiración corta. Pones una c...
Tu equipo lo nota desde la primera pausa.